En Irta encontramos uno de los acantilados más altos de la Comunitat Valenciana. En su base, erosionada continuamente por la fuerza del agua, se forman cuevas, oquedades y farallones que constituyen el hábitat de distintas aves marinas (gaviotas y cormoranes) que tienen aquí sus posaderos.
Dentro del parque natural tiene lugar un fenómeno curioso y único, brotan manantiales de agua dulce en la orilla del mar. Esta aguas procedentes de las entrañas calizas de Sierra d’Irta, donde las lluvias se infiltran fácilmente debido a la presencia de una abundante vegetación forestal y un suelo permeable, emergen finalmente junto al mar, a través de surgencias como las que se encuentran en la playa del Pebret y en la base de los acantilados de Torre Badum